viernes, 24 de enero de 2014

Se acerca sigilosa

Acaba de empezar el invierno como quien dice, y la primavera ya se asoma. Ayer mirando distraída mis jardineras de repente vi unas pintitas azules sobre el verde de las plantas, ¡las verónicas ya tenían flores! Y un poquito más allá, otras manchitas color lila; las Cymbalaria muralis (mi planta silvestre favorita cuyo nombre común desconozco, ni falta que me importa) también había florecido. Así, de repente; ¡empieza el renacimiento!

Mis primeras verónicas

Mis primeras flores de Cymbalaria muralis 
Porque ahora,  poco a poco pero imparables, todas seguiditas, vendrán las demás señales que me anuncian el advenimiento de la primavera. Y vienen todos los años más o menos en este orden:

-los primeros jacintos y narcisos (tengo bulbos de jacintos brotados pero aún no han florecido del todo)



-el primer césped salpicado de margaritas
-el primer almendro en flor
-la primera mariquita
-el primer lirio -casi siempre en El Retiro.
-el primer día de abrir todas las ventanas de par en par y que el aire huela a primavera
-el primer día de mantita de picnic leyendo al solete en el parque

Poco a poco, como todos los años, iré recopilando señales en mi mente y haciendo la foto si puedo. Calculo que para dentro de un mes las tendré todas.

Da igual el frío; el invierno es a partir de aquí un prólogo de la primavera.

Me encanta la primavera. Me da mucha alegría.

PD 25/1/14. Hoy en la ducha he visto un bicho debatiéndose panza arriba en la repisa mojada. Lo he cogido... ¡una mariquita! ¡mi primera mariquita! Luego he abierto todas las ventanas de la casa para airearla y he dejado que el olor primaveral la llenara. 

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