martes, 22 de marzo de 2016

Pintando el salón de turquesa

Hace ya exáctamente ocho años que mi salón es rojo (lo pinté aprovechando unas vacaciones de semana santa)... y después de tánto tiempo, ya era hora de darle un cambio!



Aunque llevo varios años queriendo pintar, no acabo de decidirme por el color. Pero hace no mucho vi una foto de un hostal en el que estuvimos Cari y yo en Gales que tenía las paredes turquesas, y de repente vi claro que ese sería el color.

La gente a quien he preguntado opinión estaba dividida; unos (como por ejemplo Ángela) decían que adelante, que iba a quedar genial. Otros (Montse, Quique, Carlitos) decían que el color mola pero no me pega. Ya les dije que a lo mejor es que estoy cambiando. Y ya por último, mis padres casi me suplican que mejor otro color: "¿no te gusta un verde? Es muy bonito..." No, no me gusta un verde. Quiero turquesa, leñe.

Total, que mi primer día de vacaciones, me puse manos a la obra. Mejor ni pensar en la que se te avecina, e ir pasito a pasito.







Dos días he tardado, por ponerme perfeccionista con el rodapié, que quedara sin cubrir la madera pero no se viera nada de rojo, que todos los acabados quedasen apañados... hacerlo con un poco de cariño, vaya. 

Bueno, ¿Qué os parece el cambio? 

domingo, 14 de febrero de 2016

Senecto cupido

Los años pasan también por cupido, ¿o qué te pensabas? Ha perdido todas las plumas, la vista nunca la tuvo muy allá, pero...  ¡ya ni volar puede; menudo hostión que se ha pegado hoy!


Angel 2008, Pengyu y Sunyan, 

miércoles, 6 de enero de 2016

Regalitos de Reyes "hand made with love"

Como todos los años, parte del entretenimiento de mis vacaciones de invierno consistió en elaborar los regalos de reyes. El más curioso de todos, un sujeta-libros/marca-páginas que hice para Quique. Lo vi por la internete y me dije: "¡Esto me lo hago yo!"




Para las chicas me curré unos colgantes que en inglés tienen un nombre bonito, locket, pero en español tienen un nombre tirando a rancio: relicario o guardapelo. Se pueden abrir y cerrar con un sistema de imanes, para meter aquello que a su propietaria le plazca. Yo los preparé con su cinta para colgarlo, con sus etiquetas "100% love" y les metí unos líquenes y unas conchitas. También me hice uno para mí.

Y aquí están todos los regalitos, preparados para ser envueltos; las tazas de mis hermanos y de Ángela, los relicarios/guardapelos de Montse, Gema y Ángela, los delfines para poner en los azulejos del baño de Quique (y reponer los que le hice hace ya años, que andaban algo deteriorados por el paso del tiempo), el invento sujeta-libros de Quique y la cajita hecha con latas de cerveza para Berger. Había más regalitos, pero no hechos por mí. 


¡Ah! también imprimí unas fotos de mis papis siendo cariñosos, para que las pongan por la casa y de vez en cuando vean lo guapos que les vemos cuando se tratan así. 




Luego tocó envolver los regalitos, y con los que pude, lo hice de una manera que vi en Pinterest y que me había gustado... ¡cosiendo el papel!


Y aquí están ya todos la noche de reyes, preparados para repartir:


lunes, 4 de enero de 2016

Mao

Este es Mao. Antes se llamaba "Skunk", mofeta en inglés, pero le cambiaron el nombre porque decían que al pobre no le había traído buena suerte. Por lo que me han contado, a su dueña le dio un jamacuco mental y se tuvo que volver a Inglaterra en bastante mal estado, y Mao fue acogido por unas universitarias jovencitas. Cuando se fueron de vacaciones de navidades a sus respectivas casas, entré yo en la ecuación.



Como se puede apreciar Mao es un gatito muy guapo...¡todo un seductor! Con esos ojazos verdes, su naricita rosada... uno de los gatos más guapetones que he tenido, ¡y mi primer gatete blanco y negro, que tenía yo ganas, oye!

Me gusta su manchita con forma de corazón


Le encanta la bañera, ya me lo avisaron las chicas de su anterior casa de acogida. Además se ha acostumbrado (mea culpa) a que cuando se mete en la bañera yo le abro un hilito de agua, y él se queda mirándolo fijamente y luego intenta cogerlo y olerlo, y acaba dándole lametones. Cada vez que me oye meterme en el baño salta de un brinco a la bañera y se queda mirando al grifo, y yo no tengo el corazón de negarle su entretenimiento.



El pobre Mao es muy bueno, pero yo creo que le falta espacio en casa; las chicas dicen que allí se pegaba unas carreras que pa qué, pero aquí le falta sitio, así que se sube por las paredes. Literalmente -yo nunca había visto nada igual. También le encantan las ventanas, así que en cuanto oye que estoy abriendo una aparece de la nada como una exhalación; yo le dejo asomarse bajo mi atenta supervisión, para que se entretenga. Creo que Mao sería feliz si pudiera ser un gato de exteriores; salir a su jardincito, mirar los pájaros como hace desde la encimera de la cocina... incluso intentar cazarlos.



En general es un gatete aventurero pero a la vez muy "well behaved"; un día hasta se me llegó a subir a la nevera, pero no tiró ninguno de los frascos que tengo ahí; todo un ninja.



Hay solo una cosa que me preocupa de Mao, y es un comportamiento de juego un poco brutal. Sobre todo por las mañanas cuando acabo de despertarme pero aún estoy en la cama, o cuando le estoy acariciando y él está tan contento ronroneando... de repente se queda mirando fíjamente mi mano...¡y la ataca como una bestia! Me mordisquea la mano mientras me coge el brazo con sus patas delanteras para que no se le escape, y a veces añade las patas traseras, en ese movimiento que usan para destripar sus presas... Afortunadamente lo tengo ya más o menos controlado; me he informado en internet sobre cómo actuar y cuando detecto los primeros síntomas del ataque cruzo los brazos escondiendo las manos. Ahí estamos, en rehabilitación, pero me da pena pensar que podría ser un obstáculo para que sea adoptado -esperemos que la terapia vaya bien y deje de hacerlo para que pueda encontrar una familia que le quiera, porque se lo merece!

lunes, 14 de diciembre de 2015

La familia Cuesta nos visita

Ya estaba avisada de que Pacopepe y familia volvían como aquel de El Almendro, pero de repente el domingo me llegó un wasap suyo: "¡Vamos al Rastro!". Unas horas más tarde estaban llamando al telefonillo.

Hacía mucho, mucho tiempo que no veía a los peques de Pacopepe; a Frankie la última vez que le vi tenía no sé, dos años, y Lydia era un bebé, así que me gustó mucho poder verles a todos, y ver a Pacopepe en faceta papá.

Cuando llegaron a casa el primero a quien vi fue a Frankie. Le dije,:"Hola Frankie, ¿me das un beso?" me dijo: "no." "Ah, vale, no pasa nada -le dije con una sonrisa. Entra." Lydia estaba llorando, así que lo del beso ni lo insinué.

Al poco rato a Lydia se le pasó el llanto y le saqué una caja de sorpresas que tengo para que los niños cotilleen cuando vienen a casa, con juguetitos que me encuentro y demás, y Frankie se entretuvo con un cómic que Pacopepe localizó en mis estanterías. Me imagino que Frankie es igual que era Pacopepe de pequeño. Me gustó mucho ver cómo son los dos.


Luego la familia rayada (todos con camiseta a rayas; dicen que fue inintencionado) Cari y yo nos fuimos a tomarla al mercado de San Fernando. 


Era muy curioso ver cómo Antonia se ocupaba más de Frankie y Pacopepe de Lydia; por lo visto siempre es así. Lydia es muy alegre y muy guapa; ha mejorado mucho, porque de bebé no era demasiado bonita. Esto lo digo ahora, claro -y Pacopepe lo reconoce.





Frankie también está muy guapete. Me gusta que sea "introvertido" y que sus padres le dejen en paz.


Más tarde Antonia se fue con los peques a Vallekas con la idea de volver a seguir la francachela con nosotros, pero una vez puso el culo en el sofá dijo que de ahí no se movía. Le mandamos una foto desde La Revuelta, y seguimos con lo nuestro.

martes, 10 de noviembre de 2015

Brain games: serendipias.

El jueves pasado decidí complementar mi clase del día siguiente, que trataba sobre primeras impresiones, con un vídeo de "Brain games", un programa muy interesante dividido en episodios de 20 minutos que trata sobre cómo funciona nuestro cerebro, con anécdotas curiosas e integrando al espectador en pruebas peculiares. Antes de clase me vi el episodio completo un poco por encima con la idea de seleccionar solo un fragmento que recordaba y que me iba pintiparado para clase, y así lo hice. 

El viernes al llegar a la academia cogí los libros de texto del grupo, y me llamó la atención una de las caras de la portada -en la que dicho sea de paso, nunca antes había reparado; "¿He visto a este tipo en el episodio de Brain games?... Me suena, pero tampoco estoy segura, lo mismo solo se parece a uno del vídeo." Pensé que lo miraría, pero también pensé que lo más probable era que se me olvidara y no llegara a mirarlo.


En fin, que me metí a clase y me olvidé totalmente del asunto. Di mi clase y al llegar el momento busqué el vídeo, puse en cursor en el minuto trece... bueno, lo intenté, pero me quedó unos segundos antes; lo justo para ver la cara (que dicho sea de paso, aparece durante medio segundo, y ni siquiera es un "personaje principal"):


fotoshop en los dientes, lol
Rápidamente pausé el vídeo, cerré el libro para poder ver en la tapa la cara del tipo en cuestión, y contrastando ambas caras, fijándonos mi alumna y yo en las arrugas de expresión, llegamos a la conclusión de que efectivamente era la misma persona, ¡vaya casualidad! Pero además. por qué una cara que había visto medio segundo de pasada se me había quedado registrada en la memoria de manera tan inconsciente y tan "efectiva"?

Por si os estáis preguntando si le he dado algún tipo de significado a esta sincronicidad, la respuesta es no; una pena, porque me encanta especular con estas cosas. A veces veo estas serendipias como un "guiño cósmico", como una manera en la que el universo se comunica conmigo y quizás me dice que estoy fluyendo con mi tao. 

Mi hemisferio izquierdo por otra parte, me dice que todo esto de las serendipias no son más que brain games, pero qué sabrá ese sosainas.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Recolectando verduras por Lavapiés

Quienes me conocen del blog saben la afición que tengo por recolectar grafitis de la misma temática. Sucedió con los Love en Cotidianas, con los E-1000, con los 1up... Ahora son verduras. 

La primera que vi fue un tomate. Que sí... para los pedantitos, el tomate es un fruto, no una verdura. Enigüei. Algo me dijo que tenia que haber más, para que aquello tuviera sentido; ¿un tomate ahí en medio, sin ton ni son?


La segunda, la berenjena. Ahí ya dije: "¡Lo sabía! Foto. Y al ver que había dos, ya se sabe que no hay dos sin tres.


Y me encontré otro tomate. ¿Serán solo tomates y berenjenas lo que han pintado?


¡Pues parece que no! Ahí hay un pimiento rojo para demostrarlo.


La semana pasada de camino al curro me encontré con otra berenjena. Esta ya no estaba en el barrio; estaba del otro lado de la calle Atocha. Me bajé de la bici, la aseguré en su sitio con una cajita de vaselina delante de la rueda para que no rodara calle abajo, y en medio de mis disposiciones oí una vocecita de niña que decía: "Mira papá" Me giré y vi una niña como de unos cuatro o cinco años señalando la berenjena que me disponía a retratar. "¿Te gusta? -le pregunté. A mí también; las colecciono." Entonces el padre se unió a nuestra conversación: "Pues hay una cebolla un poco más arriba; en la costanilla de los desamparados" "Ah, ¿sí? qué bien, muchas gracias." "Yo tengo la teoría de que la grafitera es una chica, no sé por qué. No me pega que las haga un tío." Interesante. No lo había pensado, pero puede que tenga razón.


Al día siguiente de camino al curro tomé otra ruta para buscar la cebolla... ¡y ahí estaba! Foto.


De momento esto es lo que he encontrado.¿Habrá más verduras/hortalizas/frutas? ¿Forman todas parte de alguna receta deliciosa; un pisto, por ejemplo? ¿Es realmente una grafitera mujer la artífice? Por ahora todas estas preguntas permanecen sin respuesta, he buscado en la Red sin suerte. Seguiremos recolectando.

domingo, 11 de octubre de 2015

¡Traeme la pelotita!

Hace un par de años tuve un gatito en acogida, Neko, cuya familia adoptiva le entrenó para que cogiera las pelotitas de papel que le lanzaban y las traía para que se las lanzaran de nuevo. Yo no había oído hablar de que los gatos hicieran esto, pero por lo visto no es tan inusual; también Tirillas lo solía hacer. 

El caso es que estoy encantada, porque Paty y Lino tamibén son fans de la pelotita -aunque solo Paty me la trae- y no siempre en seguida. Pero esta vez tuve suerte:


sábado, 10 de octubre de 2015

Fotos de pies

Tengo un protector de pantalla que después de dos minutos sin tocar el teclado, empieza a proyectar mis fotos de manera aleatoria, con lo cual, cada vez que salta, dejo lo que estaba haciendo y me pongo a mirarlas encantada -aunque a veces salen fotos con alguna persona a quien quizás no me apetecería ver, pero me lo tomo casi como terapia. 

Con el tiempo le he descubierto más posibilidades; las flechas del teclado me permiten pasar las fotos más rápido, o retroceder, y cuando me gusta alguna o pienso que a la persona que sale en ella le gustaría tenerla... pantallazo y a la saca. Tengo en el dropbox de capturas de pantalla ya unas cuantas carpetas -aparte de las capturas sueltas; Elia, Jara, Marcos... y pies.

La gente ahora hace mofa de la "mierda-foto-artística" de los pies del fotógrafo, y yo digo, que les peten a todos mucho, no seamos maniqueos. Ni las fotos de pies son artísticas, ni cuando yo me hago fotos de los pies pretendo que lo sean; ni siquiera pretendo que sean originales; es más, ni siquiera estoy pensando que voy a enseñar esa foto a nadie: es para mí. Soy yo y la perspectiva de lo que veo Common place? probablemente. So what. Para el caso, peores son las de puestas de sol. Y también las hago. 


Tengo fotos de pies de todo tipo; a veces la foto va con un solo pie descalzo




A veces los pies van descalzos solo en un 50%. Bueno, eso no pasa a menudo.

Los pies pueden ir acompañados de sendas piernas,





o acompañados de coprotagonistas


Las fotos con tapa de alcantarilla -o símil- son como un "yo estuve aquí" con el nombre del lugar y todo.




 Y si hiciera la foto sin pies, ¿cómo sabría su tamaño relativo?


¿cómo sabría que esa "plancha de hierro" está en el suelo, no en una pared? 

A veces las fotos van con sombra de la fotógrafa incluída,



A veces me sirven para recordar tiempos mejores de algún clazado que ya va yendo -lastimica...



O, de nuevo, para apreciar la proporción de la escena

Las fotos de pies son de hecho selfies; una manera de incluirnos en la foto, pero con menos complicaciones en su ejecución, y diría yo que con un poco menos de narcisismo.