martes, 2 de diciembre de 2014

Me he encontrado un castillo

El viernes pasado llovió bastante, por eso no pude coger la bici para ir a trabajar, y fui en bus. Fue de vuelta, ya de noche, bajándome en la parada de Acacias cuando lo vi en un montoncito desparramado sobre la acera, mezclado con la hojarasca marrón y mojada de los árboles; cienes de piezas de uno de los juguetes con que yo más me entretuve en mi infancia; un Exín castillos. Allí estaba, como una suerte de tesoro resplandeciendo en el alcorque, solo para mí. 

Según me bajé del bus me acuclillé ante él sin pensarlo y tras detectar una bolsa semi rota pero suficientemente grande tirada al lado, me puse a recoger los montones de piezas con ambas manos, hojas incluídas, y a echarlos en la bolsa; sin pudor y sin un ápice de vergüenza por lo que pudieran pensar los transeúntes que en este trance me vieran, porque soy desbasurizadora y sabía que lo que estaba haciendo no era vergonzoso sino todo lo contrario... ¡un Exín castillos, por dios! 

Iba recogiendo e iba viendo y reconociendo todas las piezas como aquellas que yo me pasaba horas ensamblando con mis manos de niña. Y lo tenía todo; sus cucuruchos rojos de los tejados de las almenas, las almenas cuadradas y las circulares, sus ventanitas de piedra... ¡hasta la bruja y los fantasmas! Y una puerta grande, y unas antorchas, y unos soldaditos con ballestas que yo no había visto jamás.

La caja de cartón también estaba ahí, pegada al suelo con la lluvia, convertida en un conglomerado bidimensional; estuve hábil y la recogí también para tener la referencia del castillo que montaba: así además sé que es el castillo de Jaime I el Conquistador. ahí es ná




Ya en casa lo lavé todo y puse el cartón de la caja a secar con cuidado de que no se rompiera más, y me puse a wassapear a mis hermanos las fotos del tesoro recientemente hallado. #Exin castillos fue trending topic en el grupo Family aquella noche.

Supongo que jugaré con ello un poco, montaré algún castillo y luego lo regalaré en Nolotiro a algún nostálgico con diógenes -que no soy yo. 

Esta tarde he hecho investigación en la Red y he confirmado mis sospechas de que no se trata del juego original de los 70, sino de un revival que la compañía "Popular de juguetes" relanzó en 1998. Por lo que parece hay freaks del Exín Castillos por la internete que lo compran todo como locos -y no son baratos- así que quizás por una vez hasta me saque unos chavos con mi afición desbasurizadora... eso lo digo con la boca chica porque sé que acabaré regalándolo, que es más fácil.

Como última conclusión (last but not least) del episodio... Hace unas semanas me encontré la tiara de princesa, ahora me encuentro el castillo... ¿Será lo siguiente un príncipe? ...  o ya a mi edad, ya un rey: mi Jaime, el Conquistadorr. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Serendipias de princesa (fuck that sexist shit)

Sincronícidades, serendipias, dos maneras de llamar a esas "casualidades improbables" que nos sorprenden y que a algunos nos dejan pensando si no habrá alguna razón que desentrañar detrás de su ocurrencia. 

La más reciente que me ha sucedido tiene que ver con una tiara de princesa (de plástico) que me encontré el lunes 3 de noviembre tirada en el suelo de camino al metro. Al ir a cogerla me di cuenta de que le faltaba una parte, que al levantar la vista vi yaciendo inerte un poco más allá. Siendo la desbasurizadora que soy, y pensando en mis sobrinas, recogí los pedazos y me dije que la pegaría y se la regalaría a alguna de ellas, pero en seguida pensé que Jara y Elia ya han superado la fase princesita -y Sarita, con sus tres meses, es aún demasiado tiernita la pobre.

Yo nunca fui "niña princesita"; era bastante más chicazo que todo eso; en vez de disfrazarme de princesa me disfrazaba de cowboy y cosas así. A pesar de todo no supe resistirme a aquella resplandeciente joya de plástico y la metí en el zurrón. 

Apenas unas horas más tarde, de vuelta en casa, paseándome por facebook me topé con un vídeo que "la voz del muro" publicaba, en el que unas niñas vestidas de princesa defendían la igualdad de género utilizando un vocabulario malsonante poco adecuado para ellas. Dos de ellas lucían la misma tiara que yo me había encontrado. 

No me gustó el vídeo, me pareció de mal gusto hacer a unas niñas utilizar ese lenguaje tan chocante en sus bocas de dientes de leche, pero me llamó la atención la sincronicidad del asunto tiara/princesa, y el tema del género al que me acercaba.


Así que coloqué la tiara sobre una foto mía, casi como manera simbólica de saldar una deuda con mi infancia, y francamente, me olvidé del tema. Hasta que este domingo hablé con Iñaki, un fan de las serendipias, y le conté la historieta de cómo el mismo día me había encontrado la tiara y unas princesitas procaces en un vídeo llevando una idéntica sobre sus tiernas y malhabladas cabecitas. ...¿O no era idéntica? -me pregunté al colgar. 

Me puse de nuevo el vídeo para comprobarlo y no, no lo eran, pero al verlo otra vez con la intención de hacer una captura para ilustrar este post -que ya me veía escribiendo- llegué a la frase final: "Fuck that sexist shit" Y aquello me sonó francamente bien, y más aún dicho por una niña vestida de princesita. ¡Y lo bien que lo decía la cabrona, que parecía que estaba realmente hasta el coño de tanta gilipollez!  Powerful stuff.
 

 
Así que me he hecho fan de esta niña, y para demostrarlo he aprendido a hacer gifs y me he hecho el best gif ever. Vete tú a saber, quizás si hubiera tenido este role model de pequeña, no me hubiera importado ser princesa.

sábado, 15 de noviembre de 2014

El yin y el yang de biciMad

Este pasado mes de junio se puso en funcionamiento un sistema público de alquiler de bicicletas eléctricas en Madrid; biciMad.


En esta foto se ven todas muy monas en su aparcamiento, pero la imagen es con demasiada frecuencia esta otra:

Luz roja en el anclaje significa que la bici no puede cogerse. 
Confesaré que había escrito una entrada sesuda, con datos concretos sobre el (deficiente) funcionamiento de BiciMad, su precio etc ... pero lo he borrado todo, porque pa' qué, si yo lo que vengo a contar no tiene que ver con eso. Así que empiezo de nuevo.

Es innegable el efecto positivo que la instauración de BiciMad ha tenido para el colectivo ciclista; más bicis en las calles, además con el beneplácito del ayuntamiento, hacen que poco a poco los conductores de coches, taxis y autobuses se acostumbren y asuman que las bicis están en Madrid para quedarse, que tienen tanto derecho a ocupar las calles como los vehículos a motor, y que se les debe igual -o mayor- respeto. El cambio se ha notado, y mucho.

Eso es lo que piensa mi lado racional. 

Pero lo cierto es que a mi lado irracional estas bicis no le gustan ni un pelo. Ni siquiera estoy muy segura de qué es lo que no le gusta en concreto; un poco porque las ha puesto el PP, un poco por la estética de las bicis... venga, va... y un mucho que son eléctricas, y que cualquier mindundi puede adelantarme sin el más mínimo esfuerzo, qué leche! ¡a mí, maribaiker de pro!


Durante muchos años me engañé a mí misma contándome la milonga de que yo no era competitiva, y hasta me la creí, pero cuando me adelanta una de estas bicis siento un desprecio que no es normal; "¡Pero si eres un tío mierda que ni siquiera tiene bici propia, hombre! -pienso- ¡Te creerás muy guay por adelantarme en una bici eléctrica! No te jode..."

El otro día me adelantó una tía (mierda) subiendo la calle Carretas en su bici eléctrica (que ni era suya ni ná) y se lo solté sin más en el momento en que me sobrepasaba, para que lo oyera bien -aunque disimulé diciéndolo con una sonrisa: "¡Con bici eléctrica ya podrás!" "¿Qué?"-me preguntó la muy gilipollas. "Nada... una broma." Imbécil.

¿Me lo tendría que hacer ver?

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mujica y el anticonsumismo

Me vais a permitir transcribir un fragmento de la entrevista que Jordi Évole hizo a Mujica, presidente de Uruguay, que he visto recientemente y que me ha convertido definitivamente en fan de este hombre:
"Creo que en la sociedad contemporánea, por la multiplicación de este hiper consumo estamos no atendiendo consumos prioritarios que son fundamentales, y a su vez gastando un esfuerzo humano en un montón de pavadas que poco tienen que ver con la felicidad humana. La gente está metida en una gigantesca telaraña que es la sociedad de consumo que está montada en función de la acumulación. La gente ni siquiera es consciente de eso. 
Empecemos por el principio; cuando tú compras algo, no te equivoques, el instrumento es la plata con la que tú estás comprando, pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Quiere decir que cuando tú gastas en el fondo lo que estás gastando es tiempo de vida que se te fue. Cuando yo te planteo la sobriedad como una manera de vivir, lo que te planteo es la sobriedad para tener más tiempo, la mayor cantidad de tiempo posible para vivir la vida de acuerdo a las cosas que a ti te motivan, que no necesariamente son las del trabajo”.  
"Pero puede haber gente que libremente piense que a ella le va bien invertir su tiempo en ganar dinero para comprarse un coche mejor, una casa más grande... "
"Sí, sí, que trabajen... y que se jodan. Y que trabajen mucho si quieren. Es una decisión libre… ¿pero somos libres cuando se nos impone una cultura de gastar, y gastar, y que tienes que cambiar el telefonito todos los meses, y que el auto no te resiste dos años… eso moverá la economía, pero no vayas a creer que desarrolla tu vida. Porque la cosa más grande que tienes es que estás vivo. Es un milagro que estés vivo."
Amen. Así opino yo, y así vivo yo mi vida, y por ello se me ha tachado en el pasado de underachiever, algo así como loser, perdedora, fracasada... y se equivoca quien así piensa. Es difícil explicar -y que me crean- que esto es una elección consciente.

Hace unos meses me reencontré con Victor, un compañero psicólogo de la universidad. Tiene un gabinete en frente del Templo de Debod -una zona bastante chula. Tiene mucho mérito, y se lo reconozco, faltaría más. Pero cuando me tocó a mí explicar que soy profesora de inglés en una academia y que trabajo dieciocho horas a la semana (obviamente cobrando un salario proporcional a mi jornada laboral), no supe cómo contarlo para que no pensara, "vaya fracasada esta pobre". Porque cualquier explicación que añada para expresar que así es como he elegido vivir mi vida y que me siento privilegiada de poder hacerlo, sé que suena a patética justificación. 

Y me jode cada vez que me veo en esa situación. Me hiere el orgullo, lo reconozco. Por eso me dio tanta alegría cuando Quique me dijo un día por sorpresa que reconocía el mérito que tenía vivir como yo he elegido vivir, porque indudablemente tiene un precio -él mencionó el que mis amigos se peguen viajes fantásticos a países remotos y yo no poder hacerlo- pero que yo estaba siendo consecuente con mis principios y viviendo acorde a ellos. 

Afortunadamente -a qué tanto victimismo- mi entorno cercano me conoce y lo ve tal y como es. Incluso aunque no fuera elegido, me gusta pensar que sería muy fácil acomodarse a este estilo de vida y ser feliz así.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Lovepiés y Acción poética

Lavapiés está enamorado, así lo reflejan sus muros:




¡Y que no falte! <3
Por mera curiosidad y dando ya por concluída esta breve entrada, he googleado "Más amor por favor" a ver qué me encontraba por la red y he tenido una muy grata sorpresa! 

Parece ser que esta frase es parte del grupo "Acción poética" fundado en México por Armando Alanís Pulido, un poeta considerado como una de las voces más representativas en el nuevo panorama poético de México, y replicado luego en otros países.

Según wikipedia "El movimiento Acción Poética es un fenómeno mural-literario que comenzó en Monterrey, Nuevo León, México en 1996. Tiene como fundador al poeta mexicano Armando Alanis Pulido y consiste en pintar e intervenir en bardas de las ciudades con fragmentos de poesía. El contenido de las bardas generalmente se emplea con versos de amor o frases optimistas, también con frases en alusión a la situación actual (aunque tienen por regla no tocar temas políticos ni religiosos), este también tiene que ser pintado con un fondo blanco y letras negras; también hay frases de canciones y versos."  

Os dejo con algunas de las frases que más me han gustado:









Lovepiés y Acción poética

Lavapiés está enamorado, así lo reflejan sus muros:




¡Y que no falte! <3
Por mera curiosidad y dando ya por concluída esta breve entrada, he googleado "Más amor por favor" a ver qué me encontraba por la red y he tenido una muy grata sorpresa! 

Parece ser que esta frase es parte del grupo "Acción poética" fundado en México por Armando Alanís Pulido, un poeta considerado como una de las voces más representativas en el nuevo panorama poético de México, y replicado luego en otros países.

Según wikipedia "El movimiento Acción Poética es un fenómeno mural-literario que comenzó en Monterrey, Nuevo León, México en 1996. Tiene como fundador al poeta mexicano Armando Alanis Pulido y consiste en pintar e intervenir en bardas de las ciudades con fragmentos de poesía. El contenido de las bardas generalmente se emplea con versos de amor o frases optimistas, también con frases en alusión a la situación actual (aunque tienen por regla no tocar temas políticos ni religiosos), este también tiene que ser pintado con un fondo blanco y letras negras; también hay frases de canciones y versos."  

Os dejo con algunas de las frases que más me han gustado:









viernes, 31 de octubre de 2014

Fabrica de nostalgias cumple un año

Hoy cumple un año mi fábrica. Esta vuelta al sol ha creado unas cuantas nostalgias para recordar; me congratulo de haberlas registrado y rescatado del olvido, como era la intención original.

También hace hoy dos años que cerré Cotidianas -parece que me gustan las fechas redondas. Invito en este doble aniversario a los lectores que mi primer blog tuvo en su día, para que si se pasan por allí puedan encontrar el caminito para asomarse a esta nueva etapa de mi periplo por la vida -más de lo mismo, solo que dos años más tarde :D

Lástima que como estoy enfermita (con un costipado galopante que me ha hecho faltar al curro dos días) no puedo escribir una entrada de aniversario en condiciones, aunque haré trampa y me meteré de nuevo otro día y lo cambiaré... ¡¡¡muajajaja!!!

Hala, me voy a dormir.

Ah, y happy halloween. ;)

PD 15.11.14: Aquí se queda la entrada prácticamente como la parí en su día; no siempre se puede estar en plenas facultados creativas, y hay que dejar registro de eso también ;)

martes, 28 de octubre de 2014

Bicis y minis

Madrid se está convirtiendo en una ciudad ciclista poco a poco; hay bicis de todo tipo: de montaña, de carretera, plegables, fixies, urbanas, de paseo... También sus respectivos jinetes son de lo más variopinto, y llevan ropa de los estilos más variados, desde ropa sport hasta... tachan tachaaannn...¡¡trajes ellos y faldas ellas!! ¡maravilla! ¡al finnn!! ¡Y pensar que en cierta ocasión una imbécil me recriminó (hace ya cuatro años) que fuera en bici con falda! Flipé en colores, claro.

Y aquí es donde yo quería llegar. Como voy a currar en bici, si tuviera que ir siempre en pantalones no usaría la mitad de mi vestuario, así que cuando me visto por la mañana rara vez tengo en cuenta que voy a ir en bici para adecuar mi indumentaria. Y si toca mini, toca mini. Bueno, miento un poco, antes en verano me ponía unos pantalones cortos debajo (en invierno no hace falta porque llevo medias tupidas), pero ahora ya paso, porque me he dado cuenta de que las brajas, aunque parezca mentira, no se ven nunca. Que miren todo lo que quieran a la entrepierna -que lo hacen, hombres y mujeres también- y si ven algo, que vean... pero vamos, que no ven.


Hoy ha tocado bici+mini, y miradas intrigadas al hueco triaungular entre la minifalda y mis piernas. Cuando iba ya llegando a la plaza de Lavapiés un tío gilipollas y baboso con atuendo moro se ha permitido la licencia de gritarme con voz reprobatoria: "¡Se te ven las bragas!" Mientras continuaba mi camino tan pancha, le he inquirido: "Ah, ¿si? ¿De qué color son?" "Azules" "¡Mentira!" "Blancas" "¡mentira!" Eran fuxias, un color bastante identificable si de verdad hubiera visto algo.

Así que yo pienso seguir siempre que toque con mis minis y a lo loco, cabalgando mi burra por Madrid. 

PD: Acabo de encontrar esta noticia sobre una holandesa amenazada con ser multada en NY por montar en bici en minifalda! Estos americanos...

viernes, 24 de octubre de 2014

Vandalismo políticamente correcto

Ayer volvía de currar a las nueve y media de la noche. Como iba ya con gusa y no me apetecía cocinar, al pasar por Cascorro decidí parar y comprarme una pizza en un establecimiento que acaban de abrir unos argentinos. Hacía una temperatura fantástica, y varias terrazas abundantemente concurridas se desplegaban en las aceras. Un tendero indio de una frutería estaba sentado a la fresca en frente de su establecimiento, viendo la vida pasar.

Mientras estaba candando la bici de repente comenzó un alboroto de gritos y ruidos de golpes. Miré en la dirección de la que procedía el fragor y vi un grupo como de seis, ocho personas a lo sumo con la cara tapada, tirando piedras y adoquines a un establecimiento. Sentí un impulso repentino de gritarles alguna reprobación, tipo "¿¡Pero qué hacéis!? o algo por el estilo, pero no llegué ni a formular la frase completa en mi cabeza cuando me di cuenta de que el objeto de su vandalismo era una sucursal del banco de Santander. Me callé, entendiendo su ira, y me quedé mirándoles tranquilamente desplegar su violencia. 


Se hizo un silencio colectivo entre resto de la gente en las terrazas que presenciaba la escena, quiero creer que no por cobardía esta vez, no por miedo de que la agresión se volviera contra ellos, sino por una especie de complicidad, de aprobación tácita. Los adoquines y piedras continuaron estrellándose contra la puerta y el cajero automático durante un rato. Se oyó un comienzo de grito proveniente de un balcón: ¡OYEE... ! Pero yo diría que a su emisor le sucedió como a mí, como al resto de los testigos; que vió, comprendió y aprobó con su silencio.



Poco después las pedradas cesaron y el grupo, sin un solo reproche a sus espaldas, emprendió la huída a la carrera. Desde el árbol al que estaba aparcando mi bici vi una chica que se acercaba a la escena y sacaba fotos del estropicio con el móbil y decidí imitarla. A mi alrededor las personas en las terrazas reemprendieron sus conversaciones, comentanto tranquilamente la escena, sin frases altisonantes: creo que todos estábamos sorprendidos de nuestra propia reacción, de haber sido cómplices silenciosos de esa escena, y de no sentir ninguna culpa por ello, pues bien hecho estaba.


No es la primera vez que esta sucursal recibe un mensaje de desaprobación ciudadana; hace ya unos años hice esta foto allí mismo. Mismo mensaje, pero la contundencia va en aumento, y es que andan los ánimos bastante caldeados


martes, 14 de octubre de 2014

Más uanaps

Sigo "recogiendo vidas" por el barrio, en este juego hiperrrealista que es vivir.

Ah mira; one up.

Este ya le tenía, pero hice de nuevo la foto desde dentro del chino-auténtico-dominguero

Hasta en los camiones; no se conrtan un pelo


¿Este qué le han hecho, con una manguera? O_O


 Pues hala, ¡otras seis vidas a la saca!

lunes, 6 de octubre de 2014

Un piropo dominical

Ayer me fui a dar una vuelta por El Rastro por la mañana. No me apetecía arreglarme, así que me puse un poco cualquier cosa, me recogí el pelo en dos coletas para no tener que peinarme y ni me pinté ni ná. 

Cuando bajaba ya mi calle de vuelta de mi periplo, entre la muchedumbre que convoca El Rastro todos los domingos oí una voz de chico que me decía: "Mira que guapa." también dijo algo de "(no) ir arreglada", pero eso no lo oí bien. 

Yo, siempre que me dicen un piropo bonito, miro al piropeador y le doy las gracias con una sonrisa, porque mola que te digan algo agradable, ¿a quién no le gusta? Así que miré en la dirección que me llegó el piropo y vi un chico de más o menos mi edad, quizás algo más joven, sentado en un pollete de un portal. Le contesté con mi sonriente "muchas gracias", y como también estaba él muy sonriente y muy guapete añadí: "Muy guapo tú, también". Y seguí andando tan contenta.

Cositas como estas le alegran a una la mañana del domingo, porque el piropo rara vez se queda en el sitio en que te lo dijeron, sino que te acompaña un ratito en la cabeza, y el buen rollo dura un poquito más, aunque no recuerdes por qué es. 

Y reflexionando sobre lo que un piropo te puede subir la moral, ya en casa, me acordé del cartel feminazi que había fotografiado la semana pasada en el barrio; está claro que algunas mujeres no han nacido para alegrarse con las cosas sencillas de la vida.


Se puede ser feminista, se puede ser lesbiana, y se puede ser gilipollas, como estas dos.

domingo, 5 de octubre de 2014

Mi gran revelación: soy introvertida

Es sorprendente que a estas alturas acabe de descubrir algo que me ayude tanto a entenderme a mí misma, pero así es: por lo visto soy introvertida.

Sí, para mí es una sorpresa -quizás a medias- y para los demás estoy segura de que también. Creo que si pasara una encuesta a mis amigos, a mi familia, incluso a alumnos, vecinos y demás gente que me conoce, preguntándoles si me consideran introvertida, la inmensa mayoría diría que no. Porque en realidad me desenvuelvo bastante bien en las interacciones sociales; incluso con personas que acabo de conocer puedo dar imagen de “desenvuelta”, simpática, incluso chistosa -no siempre, eso sí.

La semana pasada, por ejemplo, Nacho, el hermano de Quique, me decía que en el tiempo que pasamos en Portugal, le había sorprendido descubrir cómo era yo en realidad; él me tenía por más “ruidosa”, “alocada” -me lo explicó subiendo los brazos en alto y haciendo aspavientos, así que las palabras son mías- y se había encontrado con que cuando estábamos todos juntos (seis adultos y dos niños) yo no solía hablar sino que escuchaba atentamente, con gesto neutral, siguiendo las interacciones de todos. Cuando por fin hablaba siempre decía la frase justa (todo según él). Me calificó de prudente.

Como yo acababa de hacer el gran descubrimiento de mi introversión y esto era claramente un rasgo definitorio, decidí compartirlo con él: “Es que soy introvertida…” iba a explicar un poco en qué consiste realmente la introversión, pero él me interrumpió diciéndome ¡que no!, que no era eso…  y yo dejé de hablar y seguí escuchando lo que él tenía que decir –pelearme por tener la palabra nunca ha sido lo mío.

Nacho estaba cayendo en el error común de relacionar introversión con timidez, o con ser antisocial. Incluso para mí había sido muy difícil hasta ahora entender –y "abrazar"- esa faceta mía; por qué con frecuencia evito las situaciones sociales y disfruto y busco tanto mi tiempo sola. 

Y es que, según he aprendido ahora, la introversión está relacionada el grado de estimulación con el que nos sentimos a gusto; los entornos demasiado activos en los que suceden demasiadas cosas pueden hacer que los introvertidos nos sintamos abrumados y tomemos cierta distancia, refugiándonos en la observación. Pero incluso así, absorbemos tanta información cada segundo, que después de un tiempo en estos contextos sociales necesitamos retirarnos a descansar; estando solos a nuestro rollo recargamos las pilas. 


En el tiempo que he estado investigando este tema en Internet he alucinado en colores; si me hubieran hecho leer una descripción de cómo son (somos) los introvertidos, diciendo que era mi horóscopo, hubiera de repente creído en la astrología, tan exacta como era la descripción aplicada a mí, punto por punto.

Por ejemplo en lo que atañe al teléfono, que es un tema que llegó francamente a preocuparme; leí lo siguiente, y respiré aliviada:

"En ocasiones no coges el teléfono aunque quien llame sea un amigo. El sonido de un teléfono es como si de repente alguien saliera del armario de un salto: ¡¡Buhh!! Si no estás mentalmente preparado para hablar, puedes devolver la llamada tan pronto como te hayas mentalizado y hayas reunido energía suficiente para tener una conversación" Y añado yo que una vez mentalizada puedo tener esa conversación sin problemas -dependiendo de la persona, claro- pero a veces me pilla por sorpresa y me quedo mirando el teléfono mientras suena, intentando decidirme a cogerlo... ¡pero a veces simplemente no puedo! Si en lo que me decido, el teléfono deja de sonar, me siento un poco culpable por no haberle cogido el teléfono a mi amigo, y me pregunto, "si me pudiera ver mi amigo,¿qué pensaría?" Creo que a partir de ahora será un poco distinto.

Por eso mucho mejor que hablar por teléfono, los introvertidos preferimos comunicarnos por escrito: carta, mail, sms, wassap... Escribir nos permite expresarnos con mayor libertad, pensando exactamente lo que queremos decir y cómo decirlo, sin presiones, en la tranquilidad de nuestra soledad. Algunos amigos (Pacopepe y Quique básicamente) me han "regañado" en el pasado por mi costumbre de no afrontar algunas conversaciones complicadas cara a cara y resolverlo con una carta o un mail, así que con el tiempo dejé de hacerlo. ¡Pero se acabó; voy a volver a las andadas sin contemplaciones! ¡Necesito expresarme en mis propios términos introvertidos!


La mayoría de la gente piensa que soy taciturna -pero no lo soy.
Simplemente valoro el silencio
En un mundo que nunca calla.
Debería ir acabando esta entrada -aunque hay aún muchas cosas que se me quedan entre las teclas- y lo voy a hacer con una última característica de los introvertidos: aunque no nos gustan los grupos grandes de personas, somos amigos entregados, empáticos, comprensivos y fieles con nuestros reducido y selecto grupo de amigos íntimos. 

Así que aprovecho para enviar un mensaje a mis amigos extrovertidos (y los no) que me llaman para hacer cosas chachis y diver aunque yo rara vez llame o proponga un plan. Os quiero, os necesito, no os olvidéis de mi! Por favor, no dejéis de llamarme (bueno, mejor wassap o mail) para invitarme a vuestros planes sociales! Aunque esté en casa, disfrutando como una maldita de mi introversión, también necesito que me rescaten de mi solitud. A lo mejor me cuesta salir, pero sabéis que siempre hago el esfuercito, porque sé que merece la pena sacar a pasear ese lado sociable de mí de vez en cuando y compartir el tiempo con vosotros. ¡Muchas gracias por saber entenderme y quererme como soy!

miércoles, 1 de octubre de 2014

La flaca amateur

Lo que voy a narrar a continuación sucedió hace ya casi un mes, a principios de Septiembre. Dada la naturaleza de la anécdota me sentía reticente en su día a publicarlo aquí, pero con el tiempo, sin embargo, me he decidido a compartirlo sin vergüenza, porque el asunto lo merece. 

Todo comenzó con un wassap de mi amigo, llamémosle Johnny: "Laura, tengo una cosa que contarte. Es algo muy fuerte; cuando puedas llámame." Total, que preocupada e intrigada a partes iguales le llamé, y me contó -no sin interminables circunloquios- que estaba viendo unos vídeos porno amateur... ¡y me había visto a mi! 

Shock total, claro. Aunque yo no tenía conocimiento de ningún vídeo porno del que fuera protagonista, siempre cabía la posibilidad (remota) de que alguien me hubiera hecho la putada, y Johnny me aseguraba que la muchacha del vídeo, si no era yo, se parecía a mí en todo. No me refiero a las partes pudendas, que en el vídeo ni se ven; me refiero a la cara, el culo, el corte de pelo, las manos... ¡hasta en la voz! Con el susto en el cuerpo le pedí la dirección del vídeo y nada más llegar a casa me lo enchufé para resolver el misterio.

Lo que vi me dejó ojiplática perdía; aquella mujer no era yo, no podía serlo. No reconocí la cama, no reconocí el culo del tío (que solo salía de espaldas), pero no daba crédito a lo que veía. ¡Esa mujer era mi doble! Cierto que la calidad de la imagen no era la mejor, pero no veía nada que me hiciera decir "esa no soy yo".


Buscaba con ahínco y casi desesperación alguna disparidad que eliminara definitivamente la posibilidad remota de que fuera yo la protagonista de aquel vídeo amateur, hasta que...¡un momento! Justo al final del vídeo lo vi; su pie. Ese pie de garra que yo no soy capaz de poner ni de coña barrió cualquier posible duda definitiamente, para mi gran alivio.


Desde entonces he hecho alarde de esta historieta con amigos y amigas; ¡tengo una doble porno! y los cuatro o cinco que han llegado a ver el vídeo -al principio me costaba dar el link, a fin de cuentas "me iban a ver" en una situación digamos comprometida- me han dicho que efectivamente "soy yo".

De momento la "flaca amateur" lo mismo está encantada de ver que su vídeo recibe más entradas de lo que esperaba! Yo he buscado a ver si había algún sitio donde dejar mi comentario y presentarme formalmente, pero no ha habido suerte.